Es la última regla
el último ciclo en que mi cuerpo
podría haber albergado
un pedazo del tuyo.
Pero ya no seremos
ya no tendremos hijos
me digo y miro la sangre rosa
que pinta el papel higiénico
de mi pis de recién despertada
a pesar de la gota de sangre
que hace diez días fantaseé
era sangrado de implantación.
Y cómo podría albergarte
cómo podría mi cuerpo ser hogar
de algo que también fuera tuyo
si ya me has dicho que tú
no eres mi hogar.
Aunque me hables de luces y radiadores
en una casa que ya
empieza a estar fría.
Ya no.
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