Agosto se ha quitado su velo morado
y el aire sabe a ciruelas,
a manzanas silvestres y avellanas
maduradas contra el suelo,
y yacen muertas las avispas.
Agosto se ha quitado su velo morado
y el aire sabe a ciruelas,
a manzanas silvestres y avellanas
maduradas contra el suelo,
y yacen muertas las avispas.
En esta cadena de moda rápida
que no visitaba hace un siglo
me embriaga la sinfonía apestosa
de la viscosa, el elastano y el poliéster,
se me echan encima
montañas de tela desechable
ropa lánguida en perchas
cuyos volantes y mangas amorfos
parecen condones, bolsas de plástico
o mujeres desechadas por algún marido cruel.
En este punto de la historia
en el que el cambio climático
empieza a pedirnos cuentas
veo ríos sucios, bosques talados,
infancias robadas, inundaciones,
flores llenas de ponzoña:
naturaleza y humanidad desechadas por un capitalismo cruel.
**
¿Ponen siempre el acceso al baño de hombres
antes del acceso al baño de mujeres
para evitar las miradas?
¿Es eso?
¿Unos pasos más y evitamos el acoso?
Y mientras hago pis
no sé si sentirme segura o triste
por esa desconfianza en medio humanidad
que no se borra.
I am not solid, but hollow. I feel behind my eyes a numb, paralyzed cavern, a pit of hell, a mimicking nothingness.
—Journals of Sylvia Plath 1950-1962
El cielo es gris
el suelo es gris
la luz es gris.
Gris el lecho sucio del río,
grises las nubes, la niebla, el camino.
Gris la silla donde se sienta,
sus manos, su hígado,
gris cada recoveco vacío de su cráneo.
Duelo
por la opción no elegida
de cada decisión tomada,
por esa vida alternativa que no fue.
Vida que permanece bajo la superficie,
nonata,
como un niño ahogado antes de nacer.