martes, 17 de marzo de 2020

Dulzura varada

El aire huele a mar estancado
quiebro charcos de hielo con mis botas
intento no pensar en los días por venir
intento no pensar en nada
pongo la cara al sol y guiño los ojos
pienso en las plantas los insectos
en la liebre que olisquea este jardín
la primavera inconmovible sigue su camino
y ese es el gran consuelo humano.

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